martes, noviembre 14, 2006

Mi año

Se empieza a escuchar el leve crujir de la hoja que tus dedos finos quieren pasar en la historia de mi vida. El papel que hace 11 meses era flexible e inmaculado hoy ya comienza a amarillear y a estar reseco, apenas un mes y medio para pasar página. En el se han escrito lágrimas y sonrisas, decepciones y alegrías pero sobre todo quedan las huellas de los que se han ido.

El día de reyes, cuando mi corazón latía tranquilo en su sueño
y esperaba despertar con la mayor de las sonrisas
una llamada truncaba la madrugada.

No, no eran los tres reyes magos que se habían perdido,
no preguntaban tampoco que traerle a la recien nacida,
era una llamada de apremio, de un hospital lejano, de un familiar querido,
a mi abuela del alma le quedaban escasas horas de vida.

La noticia ni se esperaba, ni se intuía,
asi que mis ojos dormidos pasaron de la incredulidad al grito,
y del grito al llanto por pena y por ira.

Las lágrimas apenas me dejaban ver las rayas de la autopista,
quería decirle tantas cosas, decirle lo que la quería
que mi coche no corría, volaba sobre la vía

Pero no quiso Dios que me despidiera y cinco minutos antes,
mi abuela, envuelta en un halo de luz, tranquila y medio dormida
suspiraba por última vez y firmaba un punto y aparte.
¡ Dios mio, solo cinco, cinco minutos tarde !

No le pude decir que fue ella toda mi infancia,
la mano que con mimo tocaba mis cabellos rubios,
que me explicaba cuentos de heroes y piratas,
y me daba siempre de escondidas veinte duros.

Se me escapó sin poder darle las gracias
por la paciencia cuando jugando al fútbol
en el patio, le rompíamos las plantas.
Por los paseos por el campo
y los veranos en la playa.

Gracias abuela por mi infancia,
gracias abuela por ser mi yaya.



Despúes de aquella canción vinieron muchas mas que han ido quedando impresas en la hoja de este año que se me escapa lentamente. Canciones de mi abuelo que se fue detrás de mi abuela tres meses mas tarde y que ahora, ahora estoy demasiado triste para cantar.....

viernes, noviembre 10, 2006

Ingrid

Amanece, el sol lentamente se cuela por las rendijas de la persiana, traspasa la cortina e ilumina el cuarto. Estoy sudando, con este tiempo la nórdica no sabe si viene o va, sus funciones aún están por delimitar. De repente noto unos suaves golpecitos en mi espalda, la cadencia y la fuerza van aumentando por momentos, pero yo perezoso me resisto a volverme, morfeo es un gran amante. Los golpes aunque suaves se intensifican y yo con los ojos cerrados decido darme la vuelta. Unas manitas acarician ahora mi rostro, están calientes, son suaves, recorren a trompicones mis mejillas, mi nariz, mis ojos.... Enciendo la luz de mi mente, enfoco mi mirada cansada y allí esta ella, mirándome, con la cara brillante, con una sonrisa de oreja a oreja que deja ver los cuatro dientecitos que ya tiene. Me desperezo y la atraigo hacia mi, balbucea y se rie, le digo suavemente que la quiero, que es lo mejor de mi vida y ella sigue sonriendo. Yo sonrio, con una sonrisa que solo brota del alma, pura, infantil, única. Es el mejor momento del día, es la felicidad total. Ya ha pasado casi un año desde que nació y sin duda ha sido el mejor año de mi vida.

lunes, octubre 09, 2006

Un nuevo bebe

En la vida nunca se pueden hacer planes, ni hacer promesas a largo plazo, ni ser taxativo en las afirmaciones porque en un momento todos los objetivos, todas las esperanzas cambian.
Las noticias a veces pueden ser buenas, muy buenas o excelentes. Y aunque positivas no significa que no puedan causar un sin fin de sentimientos. En fin, lo que quiero decir es que me alegro mucho pero a la vez estoy atemorizado pues voy a ser padre de nuevo. Asi que en breve tendré dos bebes en casa. Espero que todo nos vaya bien.
Si hay alguien que lea esto y se encuentre en una situación parecida le agradecería hiciera algun comentario o sugerencia.

jueves, octubre 05, 2006

Mentiras

Donde están las estrellas
que me prometiste,
donde los azules intensos.
de mis planetas.

Del paseo por el cielo
en corcel de blancas crines
con sus alas de colores
me he quedado con el tiquet.

Donde estan mis jardines,
rosas rojas, tulipanes,
verdes prados,
claveles y jazmines.

De la musica divina
entre versos y violines
solo suenan los tambores
de todas tus mentiras.

sábado, septiembre 23, 2006

Fría noche de verano

Me vestí rápido, un chandal y deportivas. Hice la mochila, algo de muda limpia y mis últimos cuatro poemas, no hubo tiempo para mas. Salí de casa maldiciendo, jurando que nunca mas regresaría y que jamás perdonaría.
La noche era fría y lluviosa y mi destino era como la noche, oscuro y triste. Caminé hacia tu casa, llamé y bajaste. Me miraste como quien mira a un pobre, con ese gesto de caridad que asusta e insulta al orgullo. Fuimos a deambular por el pueblo hasta que llegamos a un descampado, allí, en un viejo muro nos sentamos, la lluvia había decidido darnos una tregua.
Al día siguiente marchabas de viaje, vacaciones, a un lugar lejano que mi mente entonces era incapaz de imaginar, realmente tanto me daba. Yo solo veía la noche y una tierra inhospita para mi . En aquel momento era un árbol al que habían dejado con las raices en el aire, un pez fuera del estanque. Busqué tu cuerpo para refugiarme pero tu esquivaste el intento. Tu solo hablabas y hablabas, me hacías preguntas estúpidas sin darte cuenta de que con solo un abrazo yo hubiera tenido bastante. Solo un abrazo hubiera sido suficiente para que la cuerda no se hubiera roto, pero no, no fuiste lo suficiente persona para darte cuenta. Mi pena y mi agonía se convirtieron en cinismo y te dolió, sobretodo cuando a ti se te ocurrió preguntarme que adonde me enviabas la postal. No recuerdo mis palabras pero si tu cara de desconcierto y de enfado... Mi mundo se hundía y tu, mi último salvavidas, no viste en mi la horfandad, las urgencias de un apoyo, para ti, instalada en tu fácil comodidad, aquello solo era una película mas, de esas en las que el chico al final se queda con la chica y le promete un futuro de color de rosa. Y no, la vida no es hollywood, ni existen los principes azules, pero eso lo habrás aprendido con el tiempo, yo ya lo aprendí.
Y después te fuiste y yo me quedé allí, solo, compartiendo mis horas con la lluvia, con el frío de una noche verano , en un lugar al que odio y al que cada vez que regreso me hace temblar.

martes, septiembre 19, 2006

Cuento

Cogió el campesino las semillas y con cariño les pidió que le dieran buen trigo, a lo que ellas contestaron: buen hombre, todo dependerá de la tierra. Fué el buen hombre a hablar con sus tierras para que al plantar las semillas las hicieran crecer con fuerza y estas le contestaron: granjero, esto dependerá de las nubes si nos dan de beber. El granjero se digió a las nubes pidiéndoles que le dieran agua a sus tierras y estas le contestaron: si, regaremos tus campos si el mar nos deja su agua. El hombre amablemente fué a hablar con el mar y este le contestó: gentil campesino, yo le dejaré el agua a las nubes pero tendrás que hablar con el sol para que se la entregue. El hombre ya cansado llamó al sol y este le respondió:
Yo siempre estaré aquí, haré que tus plantas tengan agua y calor. Tendrán días grises y días brillantes, con mas frío o con mas calor, con mas agua o con menos agua, pero ten por seguro que tus campos volverán a tener todo el trigo que necesitas. Confía siempre en mi y nada te faltará.


P.d: La felicidad siempre está ahí.

Y ahora qué

- Dime, por qué apretaste el gatillo.
- La noche era oscura y el se escondía entre las sombras.
- Dime, por qué apretaste el gatillo.
- Porqué vivía de sueños e ilusiones.
- Dime por qué apretaste el gatillo.
- Porqué pensaba que todos sentíamos.
- Dime la verdad, por qué apretate el gatillo.
- Porqué me hacía débil y hay partes de un hombre que uno debe suprimir.

sábado, septiembre 09, 2006

Que razón tiene mi corazón

Recuerdo haberte explicado lo que pensé, pero, y lo qué sentí. Qué afortunada la razón que tiene boca para vivir en el mundo. Pero y el corazón, ese no tiene puentes para salir, solo quedarse dentro, en un rincón amordazado.
Si, por fin después de muchas conversaciones hemos encontrado nuestro muro, el obstáculo que no nos deja seguir hacia adelante y que cada vez nos desespera mas.
Por fin hemos encontrado la paz, declarándole la guerra a la razón.
Siempre hemos sido demasiado racionales, demasiado pragmáticos... Pensar, razonar, meditar, reflexionar, recapacitar, son verbos que deben ser condenados por terroristas, por asesinos del corazón. Nos hemos acostumbrado a justificar y argumentar, cuando lo que debemos hacer es única y exclusivamente sentir. Porqué como alguien dijo: "El corazón tiene razones que la razón no entiende".
Pongámosle palabras al corazón, solo asi podremos ser felices.